Anteayer fueron las elecciones autonómicas castellanoleonesas,
y ayer salieron análisis postelectorales para todos los gustos. Hay reflexiones
interesantes, ya que hemos podido comparar los resultados con los de
Extremadura y Aragón. Se analizan diferencias, similitudes, tendencias…
Análisis interesantes que valen una mierda en la mayoría de los casos.
Pasa lo de siempre: una vez salen los resultados, todos los
analistas tienen la explicación perfecta para cada fenómeno. ¿Vox ha frenado su
ascenso en Castilla y León? Todos tienen la respuesta: que no se han podido
poner de acuerdo con el PP en el resto de autonomías, que si ya habían llegado
casi a su techo en los comicios anteriores…
Si Vox se hubiera inflado tanto como en Extremadura, los
mismos expertos tendrían una explicación adaptada a ese hecho. Dan a entender
que comprenden los mecanismos del fenómeno electoral pero no dejan de ser el
“Capitán a Posteriori” de South Park: un superhéroe que no actúa antes de las
catástrofes para evitarlas, sino que aparece cuando ya han sucedido para decir
quién tiene la culpa y cómo se podría haber evitado.
Cualquiera puede quedar como “entendido” preparándose el
análisis para los dos casos: que pase A o que pase B. Si el PSOE baja, diré que
es por esto. Si se mantiene, diré que es por lo otro. Pero quien entiende un
fenómeno debe tener una mínima capacidad de predecirlo. Supimos que entendíamos
el Sistema Solar cuando pudimos predecir la posición de los planetas, o que
entendíamos la electricidad cuando los primeros dispositivos eléctricos
funcionaron como se esperaba que lo hicieran.
Sé que las ciencias sociales no son como las naturales, pero que no me quieran vender la moto de que comprenden mecanismos que no entienden realmente, como hacen elección tras elección. Describir la realidad e ilustrar los cambios cuantitativos es interesante, pero que no me digan que saben resolver el Cubo de Rubik si lo único que saben es decir los colores que se ven en cada cara.
Los análisis a posteriori son muy graciosos. Pase lo que
pase, el analista queda como que entiende las cosas. Esto es anticientífico, el
conocimiento se demuestra cuando tus ideas funcionan, cuando sirven para predecir.
Las leyes científicas que conocemos no dejan de ser restricciones: un planeta
no puede moverse de cualquier manera, una lanza no puede volar haciendo zig-zag
cuando la lanzamos, al igual que un ácido y una base no pueden dar tres ácidos
distintos cuando los hacemos reaccionar. Si no sabes predecir nada, es que no conoces las restricciones que rigen los fenómenos.
Imaginemos a un profesor de química que dice: voy a mezclar
esta sustancia con esta otra. No sé qué pasará, pero cuando veamos lo que sale
os explicaré el resultado y sus causas.
Los análisis postelectorales son así. Nadie conoce los
mecanismos, pero aparentan saberlos cuando ya tenemos el resultado. Cuando me
enseñes tus cartas podré adivinar cuáles son, podríamos decir. Podríamos resumirlo con la siguiente óptica: la persona que afirma que las purgas internas de Abascal son la causa de su "frenazo" está valorando el peso de esas purgas en el resultado final. Pero si las valorase por conocer el papel real que juega este factor concreto en el proceso electoral, ¿no debería haber predicho ese frenazo?
Pero hay cosas peores si vamos a lo concreto: periodistas
diciendo que es paradójico que partidos como Soria Ya, Por Ávila o UPL tengan
más porcentaje de voto en las capitales de provincia que en las zonas rurales.
Porque claro, si hablan tanto de la despoblación rural, qué raro que no
destaque el voto rural a esos partidos... Varias cosas:
- 1. Estos
partidos hablan no sólo de la despoblación rural, sino de muchas otras cosas,
como que no manden Valladolid y Madrid, sino las capitales provinciales.
- 2. La
despoblación que se sufre no es sólo rural, las capitales de provincia se están
vaciando muchísimo también, y en varias Comunidades Autónomas. Esto hay
urbanitas que no lo entienden.
- 3. Soria,
Ávila, Orense, Teruel… Es como llama la gente a la capital, no tanto a la provincia. Lo digo por lo de sentirse apelado por tal o cual partido.
- 4. Mucha
gente de las capitales de provincia proviene de zonas rurales, ellos mismos
han sufrido lo que se viene denunciando.
- 5. La
mentalidad es diferente entre las ciudades y los pueblos, y también entre los
pueblos y las aldeas. Si niegas esto y crees que es un prejuicio, vete a vivir a un pueblo.
-
6. Los
partidos tradicionales tienen un arraigo más robusto en las zonas rurales.
- 7. ¿A qué zonas se cree el urbanita que llega mejor y más rápido la noticia de que ha
surgido nosequé partido nuevo cuyo nombre es un eslogan? ¿A los bares del pueblecito
de la sierra?
- 8. Los
periodistas que os hacéis los interesantes formulando “paradojas” que creéis
que nadie entiende demostráis que los ignorantes sois vosotros.
Otra guinda de la noche electoral, análisis aparte, fue lo de
la periodista que, con un 62% del voto escrutado, le pregunta a Mañueco que si le han
llamado los de Vox para felicitarle. Esto no es otra cosa que otro síntoma más
de la subnormalización de los medios de comunicación de masas. No están los
resultados y ya se supone que los políticos deben estar felicitándose. El foco
se pone en cuestiones interpersonales entre los líderes políticos. En “la
relación”. La política se está convirtiendo en prensa rosa. Los programas de
cotilleo están de capa caída, quizá es porque la política los ha sustituido. Si
la política parlamentaria ya era un circo, ahora es aún peor. Que si el zasca,
el lapsus de este político, las declaraciones con indirectas… Los
casos de corrupción del PSOE se siguen como si fueran un culebrón, y se van
acumulando casos (subtramas argumentales del culebrón) de modo que se habla cada
vez menos de propuestas legislativas. Ya no hay casi debates de ideas, sacan más los
balbuceos y ladridos de Óscar Puente en el Congreso que a diputados hablando de
política real. Sólo queda la prensa escrita, aún inmune a la infección de lo viral, valga la redundancia.
La idiotización de la ciudadanía avanza, y la polarización generada
por la izquierda más sectaria de la historia está contribuyendo a destruir el
pensamiento crítico del que ella misma depende para su triunfo.

No sé si compensa, pero la idiotización de la política es el precio que se paga por querer hacerla accesible a la gran mayoría
ResponderEliminar