cabecero4

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domingo, 2 de septiembre de 2018

HISTORIA DE UNA ESCISIÓN: EL PCE(ml)



El PCE ha tenido numerosísimas escisiones desde su fundación en 1921, condicionadas en gran medida por cambios en el escenario internacional, concretamente en el campo socialista.

La ruptura, en el seno de la URSS, de Trotski con Stalin provocó la aparición de escisiones trotskistas en partidos comunistas de todo el mundo, y el PCE no fue una excepción. De él se escindieron varios partidos a finales de los años veinte y principios de los treinta, y se agruparon formando el POUM (Parido Obrero de Unificación Marxista).

A finales de los cincuenta, la ruptura chino-soviética provocó escisiones maoístas (llamadas también prochinas), formadas por simpatizantes del socialismo chino y contrarios a la política soviética de la coexistencia pacífica.

Durante los 70, la aparición del eurocomunismo, el abandono del PCE del leninismo y el alejamiento de este partido del PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética) provocó sucesivas escisiones prosoviéticas y marxistas-leninistas.

He aquí un diagrama que muestra dichas escisiones, exceptuando las trotskistas:




El tema de este artículo es hablar brevemente de la primera escisión no trotskista ni maoísta que sufrió el PCE, el PCE (ml). La ruptura se inició en 1963, cuando el PCE estaba en la clandestinidad, durante la dictadura de Franco.

La discrepancia se produjo en torno a los acuerdos del VI Congreso del PCE. Varios militantes y cuadros intermedios no compartían esos acuerdos, y se fueron configurando grupos contrarios a la dirección del PCE, encabezada desde hacía 4 años por Santiago Carrillo.

De esos grupos de oposición interna destacan los siguientes:

-    Proletario, implantado en Madrid, Bilbao y París (recordemos que durante el franquismo había muchísimos militantes en el exilio), y con participación de personas que no eran del PCE.

-       Mundo Obrero Revolucionario, grupo integrado sobre todo por jóvenes y por exiliados en Francia.

-       España Democrática, que incorporaba a casi toda la militancia del PCE instalada en Colombia.

-       Grupo Oposición Revolucionaria Comunista de España, el grupo más numeroso de los cuatro.

Estos grupos celebraron una conferencia en 1964 y se unieron bajo el nombre de Partido Comunista de España (marxista-leninista), ya orgánica y políticamente separado del PCE.

Las posturas políticas de este partido recién creado son varias, aquí enumero las más importantes a la hora de diferenciarse política y estratégicamente del PCE:

-        El derrocamiento del régimen franquista debe conducir a la instauración de una República Socialista, no a un régimen parlamentario burgués.

-        Se rechazan los pactos con sectores antifranquistas oligárquicos.
 
-     Vinculación de la lucha contra el franquismo con la lucha contra el imperialismo estadounidense, dándole a la lucha un contenido nacional (hay que recordar que Franco permitió a EEUU instalar bases militares en territorio español).

-        Defiende la figura de Stalin frente al viraje del PCUS tras su XX Congreso (congreso inmediatamente posterior al asesinato de Stalin), viraje tachado de revisionista. Acusa al PCE de hacer seguidismo al PCUS tras ese viraje.

-        El PCE (ml) tiene a Mao como referente hasta su muerte en 1976, y a partir de entonces se alinea con el Partido del Trabajo de Albania.

Esta escisión es un ejemplo de cómo las escisiones no siempre consisten en la simple separación de un grupo disconforme, sino que pueden surgir varios grupos disconformes pequeños para agruparse posteriormente en un partido nuevo. 

Otro ejemplo, aunque distinto, es el PCPE, que se formó en 1984 por la unión de varios grupos prosoviéticos que se fueron escindiendo del PCE a lo largo de más de una década. Este caso es diferente porque el proceso de confluencia fue posterior al proceso de ruptura con el PCE, y mucho más dilatado en el tiempo.

Es decir, el PCE se fue desagarrando en partidos pequeños que después se fueron unificando, en un proceso que podríamos decir de ruptura-confluencia. En el esquema situado más arriba se puede ver que este fenómeno se da tanto en los grupos prosoviéticos como en los grupos maoístas.



Fuentes:

- La diáspora comunista (Fernando Vera Jiménez)

viernes, 3 de agosto de 2018

Algunas consecuencias de la reproductibilidad del arte


Un aspecto esencial a la hora de explicar la evolución de la relación entre obra de arte y observador es la capacidad técnica de reproducir las obras de arte.

Las primeras obras de arte que el ser humano empezó a reproducir de manera masiva eran las monedas, si es que se las puede considerar arte.

Siglos después se inventó la imprenta, lo cual permitió la reproductibilidad de la escritura, que de hecho fue masiva. La litografía permitió lo mismo con las imágenes, con lo que las artes gráficas ganaron mucha difusión.

La fotografía, cuando surgió, no sólo permitió reproducir imágenes, sino que fundó un nuevo método de hacer arte. Lo mismo que sucedió con el cine: la técnica cinematográfica dio a luz al cine como arte.

Aun en la reproducción más fiel de una obra de arte hay algo que falta, y es el aquí y ahora de la obra, su existencia única en el lugar en el que se encuentra, su presente como resultado de su historia pasada. Y es el aquí y el ahora de la obra lo que le confiere su autenticidad. Y la autenticidad no es copiable mediante las técnicas de reproducción. Aunque la fotografía, por ejemplo, puede destacar aspectos del original inapreciables para el ojo humano.

La autenticidad de una obra de arte es el rasgo exclusivo de la obra original, la cual ha sido “testigo” de los diversos contextos históricos en los que ha perdurado, y de las diferentes valoraciones a las que ha sido sometida desde que fue creada hasta la actualidad.

Walter Benjamin llamó “Aura” a aquello que las reproducciones del arte son incapaces de reproducir, algo que emerge sólo de la obra original. Para él, las copias de una obra de arte desvinculan ésta de su tradición. La copia consigue la existencia masiva donde antes estaba la experiencia irrepetible, ésta si envuelta en la tradición.

Los cambios que se están produciendo actualmente en el modo en el que se percibe el arte tiene que ver con el deterioro del aura. Actualmente domina un “acercarse las cosas”, en vez de ir uno a contemplar la obra de arte original.

Las obras de arte más antiguas surgieron para servir a rituales mágicos, y posteriormente religiosos. Y el destinatario eran los espíritus, de hecho hay templos donde las imágenes de culto son sólo accesibles para sacerdotes. El valor único de las obras de arte auténticas se fundamenta en el ritual para el que fue fabricado. El ritual puede ser de un carácter secular.

En el caso de la fotografía, el valor expositivo desplaza claramente al valor de culto. Aun así el culto mantiene un pequeño territorio en el seno de la fotografía, y es el rostro humano. El culto al recuerdo de seres queridos.

La reproductibilidad técnica consigue por primera vez en la historia que la obra de arte se libere de la dependencia del ritual. Y surge a la vez una función nueva para el arte: la política.


- La obra de arte en la era de su reproductibilidad técnica (Walter Benjamin)

domingo, 22 de julio de 2018

LAS CONTRADICCIONES DEL SISTEMA CAPITALISTA (1)


El capitalismo ha sido ya muy criticado por consecuencias que acarrea, tales como la pobreza, el imperialismo y la guerra.

Este texto no pretende llegar al corazón de nadie mediante una descripción trágica de la miseria en el tercer mundo, la guerra y la destrucción. No voy a hacer una crítica al capitalismo basada en sentimientos, sino una crítica lógica, basada en el análisis del funcionamiento del mismo, una crítica parecida a la que podría hacer un mecánico al motor de un coche que no funciona bien.

Esta crítica no es original mía, sino que trata de resumir las contradicciones internas del capitalismo tal y como las analizó Marx, el primero que analizó científicamente el sistema capitalista.

Las contradicciones principal del capitalismo, en palabras de Marx, es la siguiente:

El carácter cada vez más social de las fuerzas productivas y el carácter cada vez más concentrado de la propiedad privada capitalista de los medios de producción.

¿Qué son las fuerzas productivas? ¿Qué significa que son cada vez más “sociales”?

Las fuerzas productivas son los elementos responsables de la productividad del trabajo, que no son más que la fuerza de trabajo (es decir, la energía productiva de clase trabajadora) y los medios de producción (elementos no humanos implicados en la producción, tales como fábricas, herramientas, ordenadores, cosechadoras, etc.). Es bastante evidente que estos elementos son los responsables de la productividad de trabajo. Cuantos más trabajadores haya y cuanto más avanzados son sus instrumentos de trabajo, más productividad habrá.

Marx dice que las fuerzas productivas son cada vez más “sociales”. Esto significa que aquello que se produce es el resultado de procesos de trabajo que implican cada vez a más trabajadores y a más medios de producción. Un ejemplo: antes, para hacer un par de zapatos, bastaba con un zapatero, sus herramientas y cuero. Y para obtener cuero hacía falta una granja con vacas y ganaderos.

Sin embargo, hoy en día para hacer zapatos participan muchos más trabajadores, y muchas más ramas de la producción. Ahora no basta con una ganadería y un zapatero. Las actuales fábricas de calzado son cadenas de montaje en las que cada máquina hace una parte del zapato, y en las que hay trabajadores especializados, cada uno de los cuales desempeña un papel diferente debido a la complejidad de la fábrica. Hacen falta empresas de etiquetado, que tienen también trabajadores especializados, y también es necesaria la industria química, para los tintes del zapato. También es necesario el concurso de otros tipos de trabajadores, como los de las centrales eléctricas (el proceso en su totalidad necesita de energía eléctrica) y los trabajadores del transporte, también esenciales en todo el proceso productivo y, por supuesto, de distribución.

Es decir, el proceso de trabajo es cada vez más colectivo, más social. Esta tendencia del capitalismo es también llamada “socialización de las fuerzas productivas”.

Pues bien, Marx decía que esta tendencia choca con otra tendencia que se da en el capitalismo, que es que los medios de producción están cada vez más concentrados en menos manos, en menos capitalistas.

Es decir, al mismo tiempo que el proceso productivo es más social, más interdependiente, resultante de la acción combinada de más trabajadores; la propiedad de los medios de producción está cada vez más concentrada.

Los productos son cada vez “más de todos” en el sentido de que, como trabajadores, prácticamente todos participamos en casi todo; pero la propiedad es cada vez “más de unos pocos”. 

Esta contradicción se agudiza cada vez más, las mencionadas tendencias antagónicas siguen activas más de un siglo después de que Marx hablase de ellas. La salida a esta contradicción pasa por la socialización de los medios de producción. Es decir, si la producción es un acto cada vez más social, la propiedad de los medios de producción debería ser también social, propiedad colectiva. De esta manera los productos serían destinados al beneficio de toda la sociedad, y dejarían de ser utilizados según los intereses de una minoría de capitalistas.


- "Los conceptos elementales del materialismo histórico" (Marta Harnecker).

- "17 contradicciones y el fin del capitalismo" (David Harvey).